28 de febrero de 2012

La chica de una tierra lejana

Una vez que a un tiempo,
en un valle, entre los pastores pobres, 
apareció sobre el acuerdo del año,
al comienzo de la Alondra, 
mezcla a una doncella maravillosamente hermosa.

Fue en ese valle, 

ni sabía donde llegó: 
siempre viajó, perdió todo rastro.

Haciendo feliz conocerla,

cada corazón parecía a hincharse: 
pero ninguno fue un amigo, y su dignidad se altera.

Trajo consigo flores y frutas sazonadas 

en otras campañas, 
urdidos por el sol de otro cielo, 
hijos de una naturaleza más feliz.

Fue un regalo a cada uno, 

una fruta, un chico de flores
que viven en el viejo maltrecho
volvió a casa como satisfecho.

Cada transeúnte era bienvenida, 

pero si encontró dos amantes, 
ofreciéndoles el más codiciado regalo,
 la flor más bella era para ellos.

19 de febrero de 2012

El Sur también existe


Con su ritual de acero
sus grandes chimeneas
sus sabios clandestinos
su canto de sirenas
sus cielos de neón
sus ventas navideñas
su culto de dios padre
y de las charreteras
     con sus llaves del reino
     el norte es el que ordena
pero aquí abajo abajo
el hambre disponible
recurre al fruto amargo
de lo que otros deciden
mientras el tiempo pasa
y pasan los desfiles
y se hacen otras cosas
que el norte no prohibe
    con su esperanza dura
    el sur también existe
con sus predicadores
sus gases que envenenan
su escuela de chicago
sus dueños de la tierra
con sus trapos de lujo
y su pobre osamenta
sus defensas gastadas
sus gastos de defensa
    con sus gesta invasora
    el norte es el que ordena
pero aquí abajo abajo
cada uno en su escondite
hay hombres y mujeres
que saben a qué asirse
aprovechando el sol 
y también los eclipses
apartando lo inútil 
y usando lo que sirve
    con su fe veterana
    el Sur también existe
con su corno francés
y su academia sueca
su salsa americana 
y sus llaves inglesas
con todos su misiles 
y sus enciclopedias
su guerra de galaxias
y su saña opulenta
    con todos sus laureles
    el norte es el que ordena
pero aquí abajo abajo
cerca de las raíces
es donde la memoria
ningún recuerdo omite
y hay quienes se desmueren
y hay quienes se desviven
y así entre todos logran
lo que era un imposible
    que todo el mundo sepa
    que el Sur también existe 

15 de febrero de 2012

Tu

Me encanta cuando pasas y me miras de reojo,
tu mirada llena de espacios contempla mi lugar 
por el cual yo te observo con la dulce pasión
de un adolescente naufrago en un mar de ilusión.

En el sitio donde te guardo crecen espinas,
pero cuando tú pasas las espinas se conviertan
en troncos de arboles acompañadas por una rara belleza
y de troncos hice de amigas las espinas.

Tus ojos encantados de una alegría efímera
y tu sonrisa muda como el viento veranero
son las causas del sabor de mi risa.


10 de febrero de 2012

La otra falsa creencia: el amor eterno

Los que repiten y sostienen esta idea pretenden convencernos de que, si alguien te ama de verdad, te amará para toda la vida; y que si amas de verdad a alguien, esto jamás cambiará.
  Y, sin embargo, a veces, lamentable y dolorosamente, el sentimiento se aletarga, se consume, se apaga y se termina...
Y cuando eso sucede, poco se puede hacer para impedirlo.
 Estoy diciendo que se deja de querer.
 Afortunadamente no siempre, pero se puede dejar de querer.
Creer que el amor verdadero es eterno es vivir encadenado al engaño infantil de que puedo reproducir, en lo cotidiano, aquel vínculo que alguna vez tuve, real o fantaseado: el amor de mi madre. Un amor infinito, incondicional y eterno.
Dice Jacques Lacan que es éste el vínculo que inconscientemente buscamos reproducir, un vínculo calcado de aquél en muchos aspectos.
Deshagámonos, si es posible para siempre, de la idea del amor incólume, y asumamos con madurez lo que dice Vinicius de Moraes: " El amor es una llama que consume y consume porque es fuego, un fuego que es eterno...mientras dura".

Se podrían dividir en tres grandes grupos:
 -Las de aquellos que quieren ser queridos más de lo que son queridos, porque no les es suficiente lo que reciben.
-Las de los que quieren dejar de querer a aquel que ya no les quieren, porque les es muy doloroso.
-Y las de los que quisieran querer más a quien ya no quieren, porque todo sería más fácil.

( No sólo no podemos hacer nada para que nos quieran, sino que tampoco podemos hacer nada para dejar de querer).

Qué fácil será todo si se pudiera elevar el "quererómetro" apretando un botón y querer al otro más o menos de lo que uno lo quiere, o girar una canilla hasta conseguir equiparar el flujo de tu emoción con el mío.
Pero la realidad no es así.
La verdad es que no puedo, por mucho que me esfuerce, quererte más de lo que te quiero. No puedes, por mucho que así lo desees, quererme ni un poco más ni un poco menos de lo que me quieres.
 Shopenhauer lo ilustra diciendo que se puede querer, pero no se puede querer cuanto uno quiere, ni como uno quiere no lo que uno quiere querer.
Y si no podemos esto, menos aún podríamos ayudar a otros a que algo de eso les pase.


5 de febrero de 2012

Los " tipos" de amor, una falsa creencia

Cada vez que hablo sobre el tema del amor en una charla, alguno de mis interlocutores argumenta:
" Depende de qué tipo de amor hablemos".
Yo entiendo lo que dice, lo que no creo es que existan clases o clasificaciones diferentes de amor determinadas por el tipo de vínculo: te quiero como amigo, te quiero como hermano, como primo, como gato,....como puerta(?).

Entiendo el uso que le damos al recurso y me doy cuenta también de lo importante de poder descodificar su significado, pero no nos engañemos: el amor es unos solo y cada uno de nosotros tiene una sola manera de querer, la propia.
 Para bien y para mal, esta forma de vivir, sentir y expresar el amor es, en gran medida, una repetición de la forma en la que hemos sido criados, educados y tratados.

Durante siglos se ha maltratado y lastimado a los niños mientras se les decía que esto era por el bien de ellos("...pegarte me duele más a mí que a ti"). No sé por qué nos sorprende hoy su tendencia "incomprensible" a la agresividad y la violencia.
 Estas historias, que desde la lógica no se entienden, tienen mucho que ver con la manera en que uno transita sus propias cuestiones irresueltas y con la forma en que uno entiende lo que es querer.