Renazco entre arboles
de una tierra dormida,
donde las hojas nacen podridas
y los frutos endurecidos.
Renazco entre el polvo
que ciega mis ojos
y destruye el silencio.
Renazco dentro un cuerpo
enfermizo de locura
se daña,
se corta,
se quema por las cosas
que nunca ha hecho.
Renazco sobre la sombra
de una nube descolorida,
que el viento bandido
la olvida en el cielo
desconocido.
Renazco en un tiempo parado
entre un cambio inexistente
y una vida de descontento.
Vivo y sobrevivo
en una fantasía realista
donde el protagonista
lucha contra el narrador
de esta novela triste.