A un metro de distancia,
espero impaciente por
la apagada de la luz
de tu habitación oscura.
El tiempo hace el papel
de un dios y atrapa con su
manta y atrae la oscuridad
con las farolas en el cielo.
Sigo mirando tu ventana
y la luz no se apaga
espero, espero y de
tu rostro nada.
Bruscamente el cambio
apareció para solucionar
mis problemas y con él
todo volvió a no ser
como era de antes.
El hombre que corre hacia delante
ahora va hacia atras,
el tiempo que iba hacia atrás
ahora va corriendo hacia delante,
la luz que permaneció encendida se apagó
y tu apareciste al final te puede ver.
Lo importante es que por más
vueltas que de el destino ,
los momentos bellos y plenos,
el tiempo va pero los momentos se quedan
y la vida que no se puede olvidar.
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