3 de octubre de 2011

Un camino solitario

En un camino solitario
encuentro un árbol.
El viento con su furia de estar solo
sopla, sopla hasta que el 
árbol si poder más deja caer sus lágrimas verdes.
En un camino solitario
junto a ese árbol, veo a una mujer,
sus ojos hacen que me confunda con el
color de las lágrimas del árbol y 
su cuerpo hace que me confunda con el 
color de la nuble que atrapa el sol.
En un camino solitario 
sus labios cogieron a los míos y 
sus manos atraparon  mi cuerpo.
En un camino solitario
vi por primera vez como 
era el Sol.
En un camino solitario 
una persona puede ver y 
sentir mil cosas.
En un camino solitario
puedes ser feliz. 

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